Esta línea aborda el estudio integrado de la tecnología alimentaria y los hábitos de consumo sostenible, con el objetivo de promover sistemas alimentarios más saludables, responsables y respetuosos con el medio ambiente. Se centra en el análisis de la composición y calidad de los alimentos, la reformulación y desarrollo de productos sostenibles, y la evaluación del impacto ambiental asociado a su producción, transformación y consumo.Asimismo, investiga cómo los patrones de consumo, la percepción del consumidor, la educación alimentaria y las tendencias de compra influyen en la adopción de dietas sostenibles. La línea conecta aspectos tecnológicos, nutricionales y comportamentales para generar conocimiento aplicable a la innovación alimentaria, la mejora de la salud pública, la reducción del desperdicio y la promoción de modelos de consumo responsables alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).